El interés compuesto: hacer que tu dinero trabaje por ti
- Valentín Díaz Tenorio
- hace 20 horas
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¿Te imaginas que tu dinero pudiera generar dinero y que, después, ese nuevo dinero también empezara a generar dinero?
Eso, en pocas palabras, es el interés compuesto.
Supongamos que inviertes $10,000 y obtienes un rendimiento del 10% anual. Después del primer año tendrías $11,000.
Pero aquí está lo interesante: si no retiras esos $1,000, el siguiente año ya no estarías generando rendimiento sobre $10,000, sino sobre $11,000.
Y después sobre una cantidad todavía mayor.
Parece algo pequeño al principio, pero con el paso de los años la diferencia puede ser enorme.
Por eso el tiempo es uno de los mejores aliados de un inversionista. No necesariamente necesitas empezar con grandes cantidades de dinero; muchas veces, empezar antes puede ser más importante que empezar con mucho.
El interés compuesto no hace que te vuelvas rico de la noche a la mañana. Su verdadero poder está en algo mucho menos emocionante, pero mucho más importante:
dejar que el tiempo haga su trabajo.
Y quizá esa sea una de las ideas más importantes de las finanzas: no siempre se trata de cuánto dinero tienes, sino de qué haces con él y durante cuánto tiempo.
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